9 pasos para volver a sentir mariposas en el estomago por tu pareja como la primera vez



NOTICIA:

Recuerdo que un día estaba ayudando a mis hijos con su tarea de álgebra. Cuando yo estaba en la escuela, era una estudiante estable de diez y siempre era parte del cuadro de honor estudiantil. Pero 20 años más tarde, me costó mucho ayudarles a resolver sus problemas. Porque no volví a practicar mis habilidades de matemáticas después de la escuela, olvidé casi todos mis conocimientos en el tema. Sin embargo, después de repasar la información y trabajar con ellos una y otra vez, mucho de ese conocimiento volvió a mí. Solo tomó un poco de trabajo y un poco de esfuerzo para recordar y volver a re-aprenderlo todo.

Dicen que lo mismo pasa con el ejercicio. Tus músculos recuerdan el estado más saludable en el que alguna vez estuvieron. Incluso si dejaste de ejercitarte una temporada, una vez que comienzas de nuevo, tu cuerpo reaprende cómo estar en forma y lleva mucho menos tiempo llegar a ese nivel, porque ya estuvo una vez allí.

Creo que el amor es muy parecido. Es muy común escuchar de parejas que se distancian y sus intereses se inclinan en diferentes direcciones. Perdieron el conocimiento que los unía y el nivel óptimo en el que estuvieron una vez. Pero, ¿qué tal si esto se pudiera volver a aprender, como el álgebra o ponerse en forma? El trabajo está allí, delante de ti y es probable que parezca desalentador. Aun así, paso a paso, se puede trabajar en conjunto, haciendo los ejercicios y tareas para ayudar a que recuerden cuando los dos comenzaron a amarse. Estas son algunas recomendaciones para re-aprender a amar:

#1 Recuerda

Dedícale tiempo de verdad a recordar su noviazgo y la relación con tu esposo cuando eran recién casados. Saca un álbum de fotos o tu diario personal, lee y recuerda lo que sentías en esa época. Cierra los ojos y trata de volver a vivir alguna de esas fechas memorables. Piensa: ¿Qué fue lo que te hizo elegir amar a esta persona en especial?

#2 Perdona

Si se te ha tratado injustamente, perdona. Si tú hiciste algo mal, pide perdón. Aprende a poner el pasado detrás de ti.

#3 Dale a tu manera de comunicarte un cambio de estilo

Deshecha de tu vocabulario y de tu mente frases como: “Me casé contigo, ¿no?” y “¿Ya sabes cómo me siento”, y preguntas como: “¿En qué estábamos pensando?” En su lugar, usa estas: “Te quiero porque…” y “Me casé contigo porque no me podía imaginar levantarme todos los días y no ver tu cara y escuchar tu voz”, o bien, “Recuerdo que tan emocionados estábamos de empezar nuestra vida juntos, y nunca he lamentado ni una vez mi decisión”.

#4 Sé honesta, sin ser hiriente

Si algo en específico te está molestando, dilo sin que suene como una acusación. Usa declaraciones que empiecen con un “yo”: “Yo me siento amado cuando tú…” o “Yo realmente sería más feliz si pudieras hacer esto o dejar de hacer esto”.

#5 Piensa sólo en tu cónyuge

Durante las épocas de estrés marital, es común empezar a pensar de manera romántica con otra persona. Aleja esos pensamientos inmediatamente y dedícate a pensar de esta manera sólo sobre tu cónyuge.

#6 Nunca hables mal de tu cónyuge con otras personas

Al hacerlo, atraerás atención peligrosa de otras personas y solamente harás que el problema crezca aún más en tu propia mente.

#7 Si alguna vez alguien coquetea contigo,

déjale muy claro que eres devoto y fiel a tu cónyuge, y que estás felizmente casada por una innumerable lista de razones.

#8 Enamora a tu pareja

Recuerda lo que hiciste o los detalles que tuviste cuando recién empezaste a salir con tu cónyuge. Sé atenta y hazle pequeños presentes. Cocínale una cena especial. Comprométete a pasar tiempo de calidad con tu pareja una vez a la semana, aunque sea solamente para hacer las compras.

#9 Haz un auto-examen de conciencia

Un error común es pensar que la pareja ha cambiado mucho desde el noviazgo y no ver el cambio en uno mismo. Manténte atenta y considera los cambios que han ocurrido en los dos lados, nota también las mejoras y piensa en todas las pruebas que han superado juntos.

Si sientes que tu matrimonio se está desmoronando, levanta un ladrillo y ponlo de nuevo en su lugar. Haz tu parte. Ejercita tu deseo de mantener tu matrimonio en pie. Si así lo quieres, puedes volver a aprender a amar a tu pareja de nuevo, tanto como la primera vez.

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