10 señales que identifican a un pisado, mangoneado



NOTICIA:

Ser un hombre mandilón (mandarina) no tiene absolutamente nada de malo.

Primero especifiquemos cual es la definición de la palabra mandilón, hombre demasiado amable con su pareja, afectuoso, portador orgulloso de un delantal, complaciente al hacer lo que sea con tal de ver feliz y contenta a su pareja… que lo mangonea su vieja pues.

Estos serviciales seres suelen ponerse el típico delantal para cocinar de vez en cuando, lavar los trastes, planchar la ropa, hacer el mandado, y demás actividades en las que colaboran complacientemente.

¿Recuerdas los viejos tiempos en que arrasabas con todas las mujeres en la calle? Bueno, no queda más que la nostalgia de tiempos pasados.

Hoy, hasta tienes que pedir permiso para ir a comprar el pan o, peor aún, para ir a comprarle sus toallas sanitarias.

Usan todo el (antes espacioso) armario, se esparcen por toda la cama king size, nos roban el cobertor, absorben toda nuestra energía y no hacemos más que quedarnos ahí: tontos, hipnotizados, esclavizados por orden del amor. ¡Es cierto! Hay veces en que los hombres ya no son esos dictadores sutiles de antaño que nunca pisaban el suelo desconocido de la cocina y que volvían a casa a la hora que se les antojaba.

Tiene el hombre que pedir permiso a su amada hasta para ver el juego del equipo de su corazón, vive bajo el yugo de la tiranía de su enamorada, como un esclavo de los caprichos de la novia, y preocupado por los deseos de “Su Mujer”.

¿Acaso perteneces a esta descripción? He aquí diez señales para saber que “Eres Mandilón”.

#1.- Ella tiene tus contraseñas

Ella sabe todas tus contraseñas de correo electrónico, Facebook, Twitter, etc. Que una pareja no tenga secretos, no es lo mismo que no preservar la privacidad. Si tu novia puede espiar en todas tus cosas, es porque ya te ha dominado desde hace mucho tiempo.

#2 No sales con amigos 

Tus amigos ya no son más tus amigos, a excepción de sus amigos en común. Es probable que tu novia se haya convertido en un obstáculo en la relación entre tú y tus camaradas. Ahora tu vida social se reduce a los compañeros de trabajo, escuela o club de fans en línea de Pink Floyd.

#3 Cambian tus preferencias musicales

Ricardo Montaner ya no parece tan malo. En general, tus gustos han cambiado mucho y ahora se te llenan los ojos de lagrimas cuando escuchas una canción romántica antigua, cantas “Hoy Tengo Ganas De Ti” revoloteando mientras te duchas y al mismo tiempo ella escucha Lady Gaga y Beyoncé en la habitación.

#4 Ya no decides tu agenda

Ella decide sobre tu agenda. Justo después de confirmarle a tus amigos que iras el Jueves a jugar un partido de fútbol con ellos, tu esposa te dice que había comprado entradas para ver una fastidiosa obra de teatro ese día. Y, ¡adiós partido!

#5 Relación Melosa

Ella te dice “Mi vida” y tú respondes “Mi cielo”, o cualquier otro apodo o diminutivo -propio de una relación melosa-, en público. Tus padres se esmeraron en elegir un nombre de fantasía como Romario o Jesús Adolfo y ahora te has convertido en Romi o Fofi. Y ni para quejarse, porque serás recompensado con una escena dramática digna de telenovela mexicana.

#6 Pides permisos

Tienes que pedir permiso a tu esposa para tomar una lata de cerveza. Y si, por casualidad, no llegaras a pedir su consentimiento jurando que solo te tomaste una, el escándalo que te hará, va a provocar que nunca vuelvas a poner una sola gota de alcohol en tu boca.

#7 Te “GUSTAN” las mascotas

Tu novia adopta un perro sin decírtelo, que además, según dice ella, es el hijo de ambos. Tú no quieres un perro (ni un gato, o un perico), pero un día se aparece con un Shih Tzu que van a criar juntos, a pesar de tu alergia a los pelos, como si fuera de ambos. Por supuesto, eres responsable de llevarlo a dar un paseo y de recoger la caca que deja por toda la casa.

#8 Facebook Unificado

Tienen un e-mail o una cuenta de Facebook juntos. El problema no es que ella sepa la contraseña de tu correo electrónico, el problema es que ya ni siquiera tiene un email personal. Ahora todo es de los dos y se perdió el sano sentido de la privacidad. Si intentas agregar a una ex como amiga, vas a ir a dormir al sofá durante algunos días hasta que bloquees a la “arpía esa”.

#9 Dónde están esos amigos

Tus amigos ya no se reúnen con tanta frecuencia. Claro, cansados de que siempre les digas que ya te habías comprometido con ella, tiraron la toalla. Por otra parte, es probable que cuando salgas con ellos les digas que vas a llevar a tu novia, o peor aún, que se aparezca en plena reunión sin haber sido invitada.

#10 Siempre pagas las cuentas

Tu novia es el tipo de persona que siempre te hace pagar todas las cuentas. Esa cosa de que el hombre debe pagar por todo ya no se usa. Lo justo sería que a veces pague ella y a veces tú, y que así la relación sea tan espontánea como equitativa. Pero si ella no quiere pagar por una toalla femenina, estás en serios problemas. Estás dominado, completamente dominado.

Otros sufren porque  quieren, ya que efectivamente son presa de malos tratos, gritos, a veces hasta golpes (zapes y pellizcos), patadas bajo la mesa, miradas asesinas, ofensas en público, etc., pero ellos así son felices, sumisos pero felices.

Si conoces alguna señal mas no olvides dejarnos en los COMENTARIOS.

 

¡DÉJANOS TU COMENTARIO!

Comentarios